Historia rica y fascinante

La primera mención del estado checo proviene de la edad media temprana. El reino fue fundado en las tierras checas en el siglo XIII y su importancia culminó en el siglo XIV bajo el reinado de Carlos IV., el rey de Bohemia y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. En 1348 fundó la universidad de Praga, la más antigua de Europa central. Después del año 1620, las tierras checas se convirtieron en parte de Austria y en 1867 pasaron a ser parte del imperio austro-húngaro.

Después de la derrota del imperio austro-húngaro en la Primera Guerra Mundial los Checos y Eslovacos proclamaron en 1918 la independencia y se fundó Checoslovaquia como un país soberano. Durante los años veinte y treinta del siglo veinte, Checoslovaquia ya pertenecía entre los diez países más desarrollados del mundo. Después de la ocupación del país por Hitler en 1938, Checoslovaquia fue dividida en Protectorado de Bohemia y Moravia y el Estado Eslovaco. La independencia nacional de Checoslovaquia fue restaurada después de la Segunda Guerra Mundial en 1945, aunque con una pérdida de territorio. La parte más oriental, Rutenia subcarpática, fue anexionada por la Unión Soviética. El partido comunista ganó las elecciones parlamentarias en Checoslovaquia en 1946. Esto produjo un cambio de régimen y el país pasó bajo el movimiento comunista internacional dirigido por la Unión Soviética.

El noviembre de 1989 fue crucial para la historia del país. Bajo la presión de los ciudadanos, el régimen socialista desistió de su poder durante la llamada Revolución de terciopelo iniciada por los estudiantes y los intelectuales. Las elecciones parlamentarias libres en junio de 1990 confirmaron el desarrollo democrático. El estado único se convirtió en una federación llamada República Federal Checa y Eslovaca.

 

A finales del año 1992 Checoslovaquia se dividió en la República Checa y Eslovaquia. Los dos países pasaron por reformas económicas y privatizaciones y este proceso fue exitoso en gran medida. Desde 1991, la República Checa se hizo miembro del Grupo Visegrád (a principios como parte de Checoslovaquia y luego separadamente) y en 1995, de la OCDE. Luego la República Checa entró en la OTAN en 1999 y en la Unión Europea en 2004. En la primera mitad del año 2009 el país presidió la Unión Europea.