La situación y el clima

Situación y área

 

Históricamente, la República Checa se divide en tres regiones: Bohemia, Moravia y una parte de Silesia. El área total es de 78 866 kilómetros cuadrados y la población es aproximadamente de 10,4 millones de personas. La capital y la ciudad más grande con unos 1,3 millones de habitantes es Praga. En el territorio de la República Checa se encuentran otras 5 ciudades con más de 100 000 de habitantes: Brno, Pilsen, Olomouc, Ostrava y Liberec. La República Checa limita con Alemania, Polonia, Austria y Eslovaquia.

El país está naturalmente protegido por cordilleras extensas que forman la mayoría de las fronteras: Las Montañas de los Gigantes (Krkonoše) al noreste; los Montes Metálicos (Krušné hory) al noroeste; la Selva de Bohemia (Šumava) al oeste; Hrubý Jeseník y Moravskoslezské Beskydy en Moravia. El punto más elevado de Chequia es la cumbre del monte Sněžka (1602 metros sobre el nivel del mar). Por el territorio pasan varios ríos europeos importantes (Elba, Óder, Morava, Moldava, etc.).

 

El clima

 

La República Checa, como un país interior, cuenta con clima continental con cuatro estaciones de año que corresponden a la zona templada. El clima cambia durante todo el año, incluso dependiendo de la localidad particular en la República Checa. La temperatura media en enero (el mes más frío de invierno) es de -4 °C. Los veranos pueden ser muy cálidos con temperaturas alrededor de 27 °C en julio y agosto. El período ideal para visitar la República checa es la primavera (desde mediados de abril hasta mediados de junio) y otoño (desde septiembre hasta mediados de octubre) cuando el tiempo suele ser agradable, aunque también puede ser muy imprevisible.